La Marea obliga a los escolares a que desafíen el peligro

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SUS compañeros de la Marea, nasía pa’ganá, decidieron alcumarlo “Recordman” al haber conseguido un hito inusitado, que el aparcamiento disuasorio de Lonzas esté vacío desde su inauguración, hace ya más de un año y medio, y a Daniel Díaz Grandío ha debido gustarle, pues ya se ha lanzado a por otra plusmarca. Como concejal de Movilidad Sostenible –parece una broma que los mareantes tengan el valor de mantener un departamento municipal con semejante denominación– a él le corresponde velar por la seguridad vial, pero ha decidido que es mejor que otro se ocupe de eso. Otro u otra, que tampoco es cosa de ponerse machista. Hasta tres veces se comprometió con el ANPA del colegio Calasanz a acudir allí para comprobar en persona el grave riesgo de atropello al que están expuestos los alumnos y hasta tres veces incumplió su palabra. Los niños siguen conviviendo con el peligro, pero a él, por lo que se ve, le da igual; con tal de pensar que un día hará un carril bici que dé la vuelta al mundo con inicio y final en A Coruña ya es feliz. FOTO: grandío, el día que se confirmó que en el dillo ti cabe de todo | aec

La Marea obliga a los escolares a que desafíen el peligro