DE LA INDIGNACIÓN AL ASCO

|

El seguimiento de la historia diaria de este doliente país, a través de los medios de comunicación,  lleva  a pasar directamente de la indignación –por el deterioro político, moral y  económico– al asco al constatar que la ciudadanía acostumbró su nariz a este constante olor a podrido.
Blesa, un día de prisión y dos millones y medio euros para salir “a fume de carozo” de la trena, sigue mostrando la degradación de un sector que, aliado a lo más ruin de la política, arruinó a un país. Y todo ello circulando a través de internet. Y es que estos chorizos no podían prosperar sin contar con la colaboración indispensable de los políticos. Y ahí aparecen Aznar y su hijo. Y el yerno. Y a un tiro de piedra el presidente de la Comunidad de Madrid y su esposa.
Aznar, que liberalizó el sector eléctrico que, desde entonces a hoy, encareció el recibo de la luz a usted, su cuñado y el vecino de arriba, un 78% aunque prometió lo contrario.
 En Alemania e Italia el sector funciona con empresas públicas. Aquí, el contubernio –que tiene mucho que ver con lo que se conoce como puerta giratoria entre las grandes corporaciones y los “ex” de la política activa– tiene como fin engordar a unos para socializar las pérdidas sobre los bolsillos del pueblo.
Pemex, por ejemplo, es una empresa pública mexicana que compra, a precio de saldo, una empresa privada que antes pasó por el sector público que inyectó miles y miles de duros, que salieron de nuestros bolsillos.
Un banco privado, de Venezuela, adquiere por cuatro cuartos la unión de dos cajas gallegas. La operación ¡otra vez! se hace a costa de la ciudadanía que pagará más de ocho mil millones.
¿Es, como se quejan muchos economistas, una operación anunciada que, con la bendición del Gobierno en Madrid y Compostela, deja huérfana a Galicia, por muchos cantos de sirena, en el sector. Repasen: Pebsa, Fábrica de Armas, Fábrica de Tabacos, Pescanova, Banco Pastor –por citar algunas emblemáticas– y ya está la Coca a la cola.
Y mientras el salario bajó un 18% durante la crisis nuestros ejecutivos son los mejor pagados del mundo mundial. Y, alrededor de estos chollos, obscenas gratificaciones a los que mandaban y preferentes y subordinadas, a los ciudadanos que, indignados, están a dos velas.
¡Qué asco!

DE LA INDIGNACIÓN AL ASCO