¡Vaya Fin de Año sorpresa que le habían reservado a Abel Caballero

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EL todopoderoso Caballero, don Abel, se había preparado una navidades fantásticas y, de hecho, fue disfrutando de ellas tal como había previsto. Instaló un altavoz a la puerta de la sede de la Marea del Lagares y torturó a sus miembros con una sesión continua, de la mañana a la noche, de villancicos a todo volumen; se dio un paseo por A Coruña para celebrar la incorporación del retrato de Paco Vázquez, el coruñesismo hecho hombre, a la galería de alcaldes; se convirtió en el único regidor de las siete grandes ciudades que logró aprobar los presupuestos... todo iba de maravilla, pero, ¡zas!, el penúltimo día del año sale la Xunta y rechaza la inscripción del área metropolitana en el registro al no reconocer al alcalde como presidente del organismo... con el tiempo que hace que no se cuelga del cinto el Magnum 45 con el que impone la ley, puede pasar de todo.

 

¡Vaya Fin de Año sorpresa que le habían reservado a Abel Caballero