Entre modernos e irresponsables

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No es nuevo que para los gobiernos la educación es una de las áreas donde dejar su marca. De ahí las apariciones de nuevas leyes educativas cada vez que el Ejecutivo cambia de color. Y se sabe que los dirigentes de ciertas tendencias políticas tienen que poner mal gesto cuando se les habla de un modelo de colegio que no sea público, por aquello de no parecer menos progresistas y modernos. Ahora, lo de dejar a los centros concertados sin ayudas para hacer frente a los efectos de la pandemia igual es pasarse. Como medida para influir en la elección de las familias sobre dónde matricular a sus hijos es poco elegante y como gestión de un problema sanitario es una irresponsabilidad.

Entre modernos e irresponsables