Los “paparazzi”
Mucho más conocidos por los profesionales del Derecho, son, sin embargo, también de dominio público por la constante actualidad con que se leen, oyen y ven en los medios de comunicación los problemas que se derivan del “derecho al honor y a la intimidad”, entendido como el sentimiento de la persona en su consideración propia, y de la estimación que cada persona hace de sí misma, que trasciende a la opinión que los demás hacen de nuestra dignidad.
Viene esto a cuento, por la publicidad que han tenido las imágenes de la boda de Telma Ortiz con Jaime del Burgo, aparentemente en la intimidad, que no la consiguieron los contrayentes, y que pretenden ejercitar acciones legales contra la revista “Hola”, que difundió las fotografías, que, al parecer, se publicaron sin autorización de la pareja, y que considera se trata de un atentado contra sus derechos a la intimidad y a la propia imagen, e incluso que se pueden entender afectan al derecho al honor, por las versiones difamatorias que se han vertido a este respecto desde esa publicación.
La polémica sobre el derecho a la intimidad y a sus límites, según el letrado Liaño Flores, no constituye ninguna novedad, pero desde la Constitución, lo que parecía claro en un tema de esta importancia, según reiterada jurisprudencia, depende de una serie de factores que determinan en un caso concreto que se considera atentatoria una manifestación hacia una persona, una fotografía o una información sobre la misma, y en otro caso se valora más la relevancia especial del personaje, prevaleciendo el derecho a la información sobre el derecho al honor o la intimidad.
Es verdad que el acoso de los “paparazzi” puede resultar a veces insoportable para un personaje. Recordemos como caso “límite” el de Lady Di, que huir de los fotógrafos le costó la vida, y nadie resultó responsable. Y es que resulta muy difícil determinar exactamente cuándo una persona actúa exclusivamente con carácter privado, si su condición de personaje público atrae la curiosidad de las gentes, y el interés de los periodistas.
