BEIRAS COMO MADURO

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El pasado 12 de marzo, el Parlamento Europeo  aprobaba una resolución mostrando su preocupación por la deriva que, en los últimos tiempos, ha llevado a Venezuela hacia posiciones políticas que la alejan del conjunto de las naciones democráticas. En dicha resolución se instaba al Gobierno de Nicolás Maduro a respetar los derechos humanos, condenando conductas impropias de un Estado democrático, como la detención de líderes políticos de la oposición, la retención de civiles en prisiones militares, el uso desmedido de la fuerza en la represión de manifestaciones pacíficas, la falta de garantías de participación política a los partidos y representantes de la oposición política, o las limitacións a la libertad de prensa y de expresión. Cuestiones todas ellas, esenciales en una democracia.
El pasado miércoles, el Parlamento de Galicia debatía una iniciativa del Grupo Popular en la que se instaba a la Cámara autonómica a sumarse a la resolución del Parlamento Europeo, en atención a los 47.000 gallegos que residen en Venezuela. Se trataba de lanzar un mensaje de apoyo al pueblo venezolano, instando al Gobierno de dicho país a mantenerse dentro de la senda democrática.  
Lo que parecería de sentido común para cualquier demócrata, deja de serlo cuando en el debate interviene el líder de AGE, Anova, o como quiera que ahora se llame  el partido de Beiras, que recurriendo al teatro y a la violencia verbal no solo se niega a condenar lo que sucede en Venezuela, sino que además acude a teorías conspirativas para justificar acciones aberrantes. Con su voto en contra a esta resolución, AGE y el BNG han dado la espalda a los 47.000 gallegos que viven en Venezuela. Para ellos, su vida, sus derechos y sus libertades no valen nada.  
Beiras, como Maduro, ha demostrado que pone sus simpatías ideológicas por el régimen bolivariano por encima de la defensa de los valores democráticos elementales. Beiras, como Maduro, demuestra su escaso respeto por la democracia y por la pluralidad política. Lo demuestra en esta votación y lo demuestra también en cada una de sus actuaciones en el Parlamento de Galicia. Para él, la democracia es algo instrumental, y el populismo, su herramienta política al servicio de sus intereses partidistas. Como  Maduro.

BEIRAS COMO MADURO