No se lo puede permitir

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Pues no, Ciudadanos no se puede permitir formar parte, o impulsar un gobierno en Andalucía, contando con los votos de Vox. Y no se lo puede permitir por que si lo hace muchos de sus votantes dejarán de serlo. Ciudadanos se presenta como un partido de liberal y centrista y hay muchos votantes, hartos del PSOE y del PP, dispuestos a confiar su voto al partido naranja. Pero el perfil de esos votantes es centrista, de centro-izquierda y de centro-derecha, pero alejados de cualquier extremismo. De manera que si Ciudadanos se dejara querer por Vox, sería como dejarse abrazar por un oso.

Es comprensible que Ciudadanos quiera gobernar, también lo es que quiera capitalizar el hartazgo de buena parte de los andaluces respecto al PSOE, pero hay ciertos límites que no puede, o no debería, permitirse el traspasar. La única opción que tiene Juan Marín, el líder del partido en Andalucía, es intentar convencer a Susana Díaz de que el PSOE se abstenga en la sesión de investidura del candidato que propongan Ciudadanos y PP.

Hasta ahora el PP no ha demostrado tener remilgos a entenderse con Vox por más que Casado se ha distanciado de esa posibilidad aunque sin cerrar ninguna puerta. Pero Ciudadanos no es el PP, sino el partido que puede seguir recogiendo a los votantes descontentos tanto de los populares como de los socialistas y para eso no puede cometer determinados errores. El acuerdo entre Ciudadanos y PP es más que probable aunque no ha trascendido quién sería el candidato a presidir la Junta, si el líder del PP o el de Ciudadanos, tampoco, si han pensado en “ofrecer” algo al PSOE si accede a abstenerse.

Lo único que se sabe es que quienes mueven los hilos del acuerdo son los secretarios generales del PP y de Ciudadanos, y que el resultado de su negociación se dará a conocer en los próximos días. Pero no será ese el momento más trascendental sino cuando el PSOE despeje su decisión sobre si va a permitir o no gobernar al PP y Ciudadanos. Si Díaz les niega la abstención, será cuando sepamos si Ciudadanos se juega su futuro a una carta.

No se lo puede permitir