Destino respondón

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Apartir de un anuncio sobre el abandono de un perro por su dueño –“Él no lo haría”–, Antonio Ruiz Negre escribe la interesante historia ofrecida con buena aceptación por la compañía Salmonella Teatro. Fórum Metropolitano, ciclo sin numerar, casi lleno. La avaricia sostén de relaciones humanas. Caracteres que cambian, olvidan sentimientos y encuentran justificación por hacerse con dinero fácil. Aquí Aba –reflexiva y fraternal actriz Cristina Freire– cuidadora de su infeliz y retrasado hermano Daniel –papel histriónico bien interpretado por el responsable del espectáculo. Presencia tuteladora obsesiva donde atenciones y cuidados para con su hermano se vuelven crueles ante la presencia en el piso de Lupe –voluntarista protagonismo exacerbado de María José Insua y su imperatismo dominador.
Sus objetivos, más lejos que cumplir las previsiones médicas, hasta la inyección letal si fuera necesario, se centran en el robo de una partida de brillantes de la empresa donde trabaja y huir con su compañera y amante a Brasil, olvidándose por completo de Daniel. Mientras se desarrolla la intriga contratan a una asistenta Mirian –Bibiana Caramés conciliadora en su rol ameno y comprensivo– para que se ocupe del disminuido psíquico. La avaricia salta por los aires y todo se dispara.
El suspense corre torrencialmente y los hechos se desbordan hasta desenlace desesperados: Lupe asesinada, Alba comprometida por sus huellas. Mirian y Daniel escapan con el maletín, pero la diabólica mujer asegura que si bien marchan juntos por la carretera… lo abandonará en el arcén. Buena dirección –thriller de cebolla escénica– a cargo del ya citado como actor Modesto Gómez que desgaja sus capas de intriga y burlona y conmovedora emoción. Aceptable la escenografía, iluminación, sonido y vestuario.

Destino respondón