Un arrepentimiento cuarenta años después

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A punto de cumplirse cuarenta años del asesinato de John Lennon, el hombre que acabó con su vida pide perdón a Yoko Ono. Más vale tarde que nunca, pensará más de uno. Quizá esa haya sido la motivación de Mark David Chapman, mostrar arrepentimiento mientras pueda hacerlo, aunque haya necesitado casi cuatro decenios. O quizá tenga algo que ver el hecho de que la junta de libertad condicional donde cumple cadena perpetua estuviese estudiando su salida de prisión. Denegada, por cierto. En su declaración, además de lamentar su crimen, lo explicó diciendo que solo buscaba su propia gloria. Al menos ya ha dejado fuera de la historia a J.D. Salinger y a “El guardián entre el centeno”. Ya pueden quitarle la etiqueta de autor intelectual, aunque fuera involuntario.

Un arrepentimiento cuarenta años después