VALLE, POR FAVOR

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Debemos devolver a Galicia a ciertos hijos pródigos literarios. Estos días, de gran palabrería, todo el mundo se disputa el idioma, nuestro maravilloso idioma.
Dejamos fuera, sin embargo, todo aquello que escrito en castellano rezuma Galicia por todas partes, Valle, Valente, Torrente, incluso una Rosalía en castellano y todos los demás que están pidiendo volver al hogar de todos y habitar entre nosotros, quedarse definitivamente en un mundo sin banderas.
Como habitan Joyce, Yeats o Becket en Irlanda u otros escritores en otros países. Alguien se atreve a decir que Valle es menos gallego que Rosalía. Si lográsemos ponerlos en el orgullo de todos, en nuestro bagaje, también a Carballo Calero, a Castelao, el idioma se iría llenando de naturalidad, de vivencias.
Si todos fuéramos menos sectarios con lo nuestro, también con nuestras vidas, con lo que sabemos, nos iría a todos mejor. La literatura, la poesía, el teatro no es de nadie, como no es de nadie la palabra, pero los que gobiernan tiene el deber de preservar el acervo cultural y ponerlo en valor.

VALLE, POR FAVOR