Votos y matones

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TONE Gómez-Reino, el pijo coruñés que intenta ocultar su pasado y firmó a favor de la libertad del sanguinario De Juana Chaos, es lo que es. Pero cuenta con el aval democrático de los miles de ciudadanos que le dieron su apoyo para que sea su voz en el Congreso y pueda repetir cuantas veces quiera “No pasarán”. En cambio, los miembros de la Fundación Francisco Franco que le replicaron en Twitter “Si hay que volver a pasar, ¡pasaremos!” y adornaron el comentario con unos emoticonos de muy mal gusto con los que es fácil entender que estarían encantados con romperle la cara carecen de ese aval democrático; tendrán otro, por ejemplo, el que da el cibermatonismo, pero casi es preferible el democrático, ¿o no?

 

Votos y matones