De leyes y justicia

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Un veterano político que pasó por el banquillo, llama a la justicia española “apodíctica y estúpida” y a las instituciones del poder las califica de incompetencia humillante. Y, como eco a lo sucedido la pasada semana, un veterano periodista escribía que “la derecha de todo espectro, político y judicial, siempre ha compartido los mismos manteles”, añadiendo que aquí el PP tiene en todos los órganos principales de la justicia a peones más que afines. Entusiastas, diríamos”.
Y es que no fueron días buenos paras la justicia: el Tribunal de Cuentas absuelve a dos cargos del PP por el caso San Antonio, de mala utilización de fondos públicos, al alquilar un local ¡pagando más de lo que pedía el dueño y se estipulaba en un primer contrato! En el Tribunal de Cuentas se siente una exministra de Aznar.
El Supremo no aceptó a trámite la denuncia contra el que fue ministro del Interior por conspirar contra políticos catalanes según las conversaciones que escuchamos una y cien veces a través de distintas radios y televisiones. Ni siquiera sus escuderos más fieles pueden acallar los ecos de las grabaciones, ni las sospechas sobre una policía patriótica ¿? Con nombres sonoros en sus filas, lo que nos desprestigia como país y llena de sombras al Gobierno de Rajoy.
Y, por esas fechas, un juez anula la comisión que investigaba los gobiernos de Botella y Gallardón que, en siete años, aumentaron el endeudamiento del Ayuntamiento de Madrid hasta más de siete mil millones en operaciones “lesivas para los intereses generales. Y es que, explica su señoría, “no se puede investigar todo para ver si algo se descubre”.
Tenemos el caso del vino –un donante investigado por los tribunales y más de cien receptores recibiendo los obsequios– donde el fiscal, que ya tiene hecho su informe para que continúe el procedimiento, advierte en la prensa de que hará público su posicionamiento con respecto a si aceptar o no esos presentes tienen trascendencia penal.
También manifestó el señor fiscal que “el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia actúa con arreglo a los principios de legalidad e imparcialidad”. Pero, señor, ¿cómo podíamos pensar otra cosa…? Ah, por cierto: días antes, en una entrevista publicada, el señor Feijóo, uno de los investigados, ya contó que “para el fiscal no había caso”. Y en esta estamos cuando se debaten las grandes leyes, normas, obligaciones y derechos que recoge y reconoce la Constitución. Leyes y justicia. Ni más ni menos es lo que necesitamos.

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