Los aparejadores ya lo vieron venir

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cuando se dieron a conocer las medidas de la nueva normalidad que afectarían a nuestros planes de verano, los aparejadores, demostrando ser grandes conocedores del alma humana, advirtieron del riesgo de instalar una piscina en la terraza o la azotea de casa. Se veían venir una avalancha de lumbreras que planeaban montarse su oasis particular sin pensar en el sobrepeso que supone una piscina llena de miles de litros de agua. Una vivienda de la localidad alicantina de Elda les sirve de ejemplo. A las seis y media de la madrugada de ayer se derrumbó el techo al no soportar el peso de la piscina hinchable que había colocado una familia que ha tenido la inmensa suerte de tener que lamentar únicamente daños materiales. Avisado queda todo el mundo.

Los aparejadores ya lo vieron venir