Marichalar recuerda su duro cautiverio

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Álvaro de Marichalar, tío de Froilán, pura sangre Borbón y futuro rey de Galicia –Froilán, ¡eh!, no él– va recordando cosas de las horitas que se pasó en una comisaría de Barcelona –tendrá que tomar más rabos de pasas porque aquello sucedió hace más de un año–. Andaba por la plaza de Sant Jaume con una bandera de España al hombro –las malas lenguas dicen que buscaba un after– cuando los Mossos se lo llevaron. Asegura que le pincharon adrenalina en los pulgares para que le estoupase el corazón. La adrenalina se diluye en quince minutos, así que no podrá probarlo, pero como argumento para una disparatada novela de espías mola.

Marichalar recuerda su duro cautiverio