Cadena de contagios

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No es la primera vez, ni será la última, que escribo sobre esta pandemia que nos tiene atenazados desde hace algo más de ocho meses y sobre la que las soluciones que se están diseñando y poniendo sobre el alma de un país totalmente derrotado, en lo económico, social y sanitario, son auténticos parches sobre una herida por la que sigue brotando sangre a borbotones y que somos incapaces de cortar poniéndole tiritas, que son para un pequeño corte y no para hacer de torniquete que es lo que está demandando nuestra sociedad que quiere soluciones drásticas y urgentes para que la COVID no siga llenando nuestros hospitales y se lleve a los mejores hacia el descanso eterno.

La irresponsabilidad de jóvenes y no tan jóvenes, y de nuestros gobernantes sigue provocando la indignación de los que vemos como el tema no se ataja de forma adecuada. Mantengo mi teoría, reflejada en otros artículos, que los contagios son el elemento sobre el que tenemos que actuar para que la cadena no siga haciendo que los infectados suban ese ranking macabro con el que abren todos los telediarios, los informativos radiofónicos y las primeras páginas de los periódicos.

La cadena de contagios solo se puede cortar adoptando medidas drásticas y que afectan a toda la población. No queremos seguir viendo gráficas y reportajes con imágenes de nuestro trenes y autobuses de fin de semana atestados de jóvenes que retornan para pasar días de asueto y diversión en sus hogares de origen sin pararse a pensar que muchos de ellos, como se está demostrando, con su condición de asintomáticos son propagadores del virus en sus círculos más cercanos, o no tan cercanos, en las fiestas en pisos, locales cerrados o botellones que se hacen en las horas en las que no podemos tener movilidad.

Si la cadena de contagios no se rompe seguiremos aumentando de forma muy alarmante el número de infectados. Y creo que para romperla solo se puede hacer desde el mando único y con un confinamiento domiciliario como ocurrió en los primeros meses de este nefasto 2020. Y al frente de todo el proceso tiene que estar el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. No me vale que desde el ejecutivo central me sigan entregado tiritas en forma de responsabilidades autonómicas. No es el momento de los pequeños parches ni de las grandes guerras partidistas. La sociedad, la población, demanda soluciones adecuadas a los políticos que tan caros nos salen, que pagamos con nuestro dinero y que encima tienen la desvergüenza de subirse los sueldos. 

Cadena de contagios