Los que se quedarán atrás

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El próximo lunes, los españoles tenemos la esperanza de recuperar un ápice más de nuestra normalidad perdida. Antes de que llegue esa nueva normalidad que nos promete el Gobierno, lo de ir a casa de unos amigos, o de la familia, lo de juntarse en la terraza de un bar hasta diez personas, ese tipo de cosas, nos siguen pareciendo ahora prácticamente inalcanzables. Y la cuestión es que están ahí al lado, a golpe de calendario en poco más de cuatro días. Eso sí, parece que no todos podremos llegar a esa nueva fase de desescalada, la segunda, que para el Gobierno es la primera porque antes se inventó una fase cero. La cuestión es que la Generalitat considera que en Barcelona no se dan las circunstancias apropiadas para avanzar en el desconfinamiento de la población y todo parece indicar que allí no pasarán de fase. A ver qué tal se lo toma Ada Colau, tan crítica, últimamente, con los secesionistas.

Los que se quedarán atrás