Lo duro que resulta gobernar en minoría

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No se puede decir que estén siendo unas Navidades particularmente placenteras para el alcalde compostelano, Martiño Noriega. Primero vio como su intento de fulminar a Luís Villares de la portavocía de En Marea no solo fracasó, sino que es posible que termine por dinamitar la propia formación y, ahora, en lo doméstico, acaba de comprobar lo duro que resulta que te tiren para atrás unos presupuestos. Ni PSOE ni BNG le dieron su apoyo a unas cuentas que no les gustan, amén de criticar el bajo nivel de ejecución de los presupuestos actuales. La verdad es que la inacción parece el nexo de unión de todos los mareantes municipalistas.

Lo duro que resulta gobernar en minoría