Errejón se supera

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Íñigo “El niño de San Ildefonso” Errejón no está en su mejor momento. No lo está desde hace ya unos meses, cuando fue purgado por Pablo, antes Pablo Manuel, “Viva la Gente” Iglesias en una operación que denominó “feminización de las portavocías” y que supuso su deportación al poleiro del Congreso. Pero lejos de desmoralizarse se dedicó a hincar los codos –no se sabe si con la ayuda de una beca black– y le dio una vuelta de tuerca a sus conceptos teóricos, lo que le llevó del “núcleo irradiador” a la “competición virtuosa”. ¡Ahí queda eso! Como ya había cogido pista siguió desbarrando y fue cuando aseguró que en Venezuela todo el mundo hacía cinco comidas y si había colas en los supermercados era porque los venezolanos tenían más dinero. Por aquella época se transfugó a la partida de la abuela Carmena, pero ha debido seguir dándole a los codos, porque ha sido capaz de proclamar que “la justicia climática es justicia social”... El problema ya no es que haya llegado a semejante conclusión, sino que a ver quién es capaz de entenderla.

Errejón se supera