LA PATATA Y EL PNV

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En el debate sobre el referéndum independista  catalán, el portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, afirmó que el gobierno “tenía dos patatas calientes, la catalana y la Euskal patata. “
Al respecto he de hacerle saber que la patata fue elemento primordial en la alimentación de los españoles durante los oscuros años de la supremacía del hierro y el paño, mimados ejes de sus respectivas economías. Y que por esa misma razón le ruego que cuando quiera hacer gracias sobre su ombligo tome como ejemplo un elemento de su paisaje emocional más acorde con su realidad mental y deje en paz al noble tubérculo al que en nada se parecen.
Ha de saber que las patatas presiden las mesas de los pobres y Uds. las rehúyen. Que las patatas lo mismo acompañan a los más exquisitos manjares que a las más humildes pitanzas, mientras Uds. maldicen esa sana solidaridad y abominan de tan enriquecedora pluralidad. Las patatas no son egoístas, Uds., dígase lo que se diga, dejan en eso mucho que desear.
Hay, señoría, patatas blancas, amarillas…pero su esencia común es siempre la patata. Por eso no habrá visto a ninguna exigir trato de favor por su color o variedad. Ni las Irati, Gorbea o Leire, anote, vascas de toda la vida, exigen por ello prebendas y privilegios. Y es que ellas como muchos de sus vecinos no viven de ser vascos sino de su singularidad, trabajo y talento. Por eso caliente Ud. cuanto quiera el ambiente pero a la pata ni mentarla.

 

LA PATATA Y EL PNV