ELECCIONES

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Los ciudadanos han hablado en las urnas y en la mayor parte de los municipios han optado por no refrendar las mayorías absolutas. Los vecinos están cansados de la prepotencia de sus gobernantes  y de que se gestionen proyectos e iniciativas a sus espaldas.
Prefieren que la mayoría de las formaciones políticas tengan representación municipal y que, además de voz y voto, dispongan de poder de decisión real y efectivo.
Algunos creemos que la conclusión más importante de los resultados de estas elecciones municipales celebradas el pasado día 24 es la necesidad de que se tendrá que gobernar para las personas, teniendo en cuenta sus sugerencias, demandas e inquietudes.
Hablando y dialogando con todo el mundo, dejando en un segundo plano a los militantes, simpatizantes y amigos de los partidos, mojándose por el bien común de la mayoría social de los pueblos y ciudades.
Ahora, en muchos municipios habrá que garantizar la gobernabilidad, pero no a cualquier precio. Por eso algunos grupos de gobierno se quedarán trabajando en minoría.
Por su parte, los más humildes, valientes y dialogantes podrán contar con pactos de legislatura, duraderos, firmes y comprometidos con la realidad social que en estos últimos cuatro años habían olvidado por culpa de haberse rodeado de colaboradores interesados y pelotas que buscaban su propio interés personal y el de sus amigos.
En esta ocasión, para algunos histórica, los ciudadanos han apostado por una manera de gobernar diferente a la de los partidos tradicionales. Ya no cuenta tanto el carisma de los candidatos, ni los programas, en cambio sí se ha premiado el activismo comprometido con la realidad social. Ahora toca gobernar para tod@s.

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