MONTE DE SAN PEDRO: ENIGMA

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Inexplicable e irracional es la situación del transporte urbano al monte de San Pedro. Ningún autobús llega al recinto, obligando a los ciudadanos que quieren visitarlo a realizar un largo camino a pie, cuesta arriba incluida, que supone un serio inconveniente a la hora de decidirse a acercarse a este fantástico jardín. Con una particularidad y es que, si bien el transporte no llega hasta la entrada del monte, sí lo hacen los autobuses cuando realizan prácticas de conductores. Por tanto, el acceso no tiene impedimentos y, para los visitantes, sería más cómodo poder llegar y salir desde el mismo aparcamiento de la instalación.
Los sucesivos gobiernos municipales han renunciado a potenciar este vergel de la naturaleza en el que la mezcla de tierra y mar supone un reflejo de lo que es nuestra ciudad. Cuenta con unas vistas incomparables, con servicios de hostelería, zonas de juego para niños, paseos para caminantes y un sinfín de especies botánicas que deberían ser de obligado conocimiento para los escolares de La Coruña y de Galicia. Además, la existencia de históricos cañones bajo los cuales se oculta una red de pasadizos cerrada al público, donde bien pudiera ubicarse un museo que atraería a miles de personas a nuestra ciudad, siempre y cuando se pusiese a su disposición un transporte que les facilitara el acceso. Mantener la situación actual del monte-mirador de San Pedro supone renunciar a un posible motor económico que no tiene competencia en otras urbes por su singularidad y ubicación estratégica. Entendemos que es una irresponsabilidad que este polo de atracción de visitantes, en el que La Coruña lleva invertidos millones de euros, no sea una prioridad del gobierno municipal.
Finalmente, la inexistencia de una adecuada señalización en la ciudad y en el propio entorno del monte son un ejemplo de la falta de iniciativa del gobierno municipal a la hora de aprovechar los recursos y las potencialidades de la ciudad. Consecuencia directa de lo aquí denunciado es la carga económica que supone el ascensor panorámico que nos cuesta a los coruñeses.

MONTE DE SAN PEDRO: ENIGMA