Nadie sabe qué hay tras un incendio

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HAY una combinación que resulta maldita para los montes gallegos y es la de altas temperaturas y vientos del nordés. Es cuando se dan estas dos circunstancias el momento que eligen los incendiarios para cometer su delito y es, también, cuando más daño hacen. No deja de resultar curioso que después de décadas de presencia de incendiarios en los montes gallegos, de que sean detenidos y encarcelados, nadie haya sido todavía capaz de explicar qué es lo que les mueve a su acción. De hecho, se les podría llamar de todo menos pirómanos, puesto que los casos de incendiarios que sufren una patología médica son ínfimos, casi inexistentes. Se habla de intereses de los madereros, otros acusan a los ganaderos, hay quien lo achaca a las venganzas personales y unos pocos creen que tras la llamas hay intereses políticos. La verdad es que solo con mano dura y detenciones como las de esta semana se conseguirá acabar con este problema.

Nadie sabe qué hay tras un incendio