La sabrosa canoa morada

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PODEMOS prometió que venía al mundo para renovarlo todo, y todo, todo, lo que se dice todo, no lo ha renovado, pero sí ha reforzado –que suena parecido– muchas cosas, por ejemplo, el gusto por chupar de la canoa. Carlonia Bescansa, la burguesa compostelana a la que le dio por pintar de aburrido morado una vida que iba a estar llena de colores vivos, ha demostrado que esa lección se la sabe al pie de la letra. El jueves se dio a la fuga declarándose insumisa a Pablo “Viva la Gente” Iglesias e Íñigo “El niño de San Ildefonso” Errejón; ayer rectificó y juró amor eterno a Iglesias, con lo cual se asegura mantener el puesto de secretaria general del grupo parlamentario. Pepe Viyuela también demostró en el mismo lapso de tiempo que domina los lenguetazos a la canoa morada. El jueves estaba feliz por ocupar un puesto en la lista de Errejón y ayer lo apuñaló por espalda: “Si me hubiese llamado Pablo, habría ido con él”. ¡Qué renovación más rara!

La sabrosa canoa morada