Cuando llegue septiembre

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En mis épocas de adolescencia, paso previo para entrar en la Universidad, en los guateques, expresión avanzada parta bailar y relacionarse como de lo que luego serían las discotecas, había una canción que sonaba siempre con insistencia cuando los días veraniegos llegaban a su final: “Cuando llegue septiembre”. Era una forma de recordar que había que volver a la rutina educativa, familiar y de libertadas nocturnas, para iniciar un nuevo curso.

Me acuerdo de su estribillo en el que se hacían promesas de que en ese mes era el preámbulo del otoño, y de que todo lo que lo que se pudiera hacer sería maravilloso. La canción me hace recordar que nuestros políticos, actualmente de vacaciones y bien pagadas, con sus declaraciones y recomendaciones nos dicen que esperemos lo mejor de lo mejor cuando llegue el mes en el que se hace la vendimia de nuestros calados vinícolas más importantes.

Cuando llegue septiembre creo que van a ocurrir cuestiones que nos tienen que preocupar de forma importante. Citaré algunas:

-Se mantendrán los ERTES, aumentará el número de personas que ingresarán en el paro y los autónomos seguirán cerrando negocios.

-Los Presupuestos Generales del Estado, en los que se cifra la estabilidad de la gobernabilidad, pasarán por numerosas negociaciones en las que el presidente Pedro Sánchez, hará concesiones de todo tipo para seguir como inquilino en la Moncloa.

-La educación abrirá sus aulas con un enorme riesgo y sin haberse adoptado las medidas más adecuadas para que no ocurra como en algún país comunitario que inicio la actividad escolar y la tuvo que volver a suspender.

-Seguirán en aumento los contagios y los rebrotes por el coronavirus sin que se produzca la espera coordinación general para intentar luchar de forma conjunta contra al tremendo virus, pero a través de equipos de expertos.

-Habrá juicios políticos en los que Podemos, actual socio coaligado del Ejecutivo, tendrá que enfrentarse a imputaciones relacionadas con la financiación del partido 

-Los municipios se pondrá en pie de guerra para reclamar lo que consideran que es de ellos: el excedente económico de la ejecución presupuestaria.

-Se volverá a hablar con insistencia de la presunta república catalana al ser convocados los comicios autonómicos en los que los independentistas se presentaran tremendamente fracturados.

Podría seguir enumerando cuestiones que van a suceder y de gran importancia para nuestro país. La lista, por desgracia, es cada vez más larga y extensa. Y los políticos no quieren darse cuenta. Deseamos, como en la canción, que cuando llegue septiembre   todo pueda cambiar. Lo dudo pero dicen que la esperanza es lo último que se pierde… 

Cuando llegue septiembre