NÚÑEZ FEIJÓO

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A raíz de la presencia en Madrid de los presidentes autonómicos que en España pertenecen al Partido Popular, el nuestro, el de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, hizo unas declaraciones que no tienen desperdicio y que, en su casi totalidad, merecen concreta glosa.

Así, el presidente dice que el actual modelo autonómico ha funcionado siempre que se ha gestionado con sentido común y con acierto. Afirma que “tenemos ante nosotros el reto de recuperar sus capacidades”. ¿Cómo? Desde el Gobierno de España, con liderazgo, coordinación y lealtad; desde las comunidades, conscientes de que formamos parte del Estado y tenemos un compromiso con la nación.

Núñez Feijóo es partidario de que cada administracion gestione sus competencias con acierto, sin duplicidades y en coordinación con las otras administraciones, bajo un liderazgo nacional. La mejor reforma, dice don Alberto, es que cada uno cumplamos con nuestras responsabilidades, algo que en términos generales no se hizo cuando el Gobierno socialista se desentendió de su obligación de liderar el sistema autonómico.

Afirma el presidente que todo lo que es susceptible de ser mejorado, debe ser intentado por parte de los responsables públicos. Con mucha más razón si estamos en un momento de tantas dificultades, que es cuando más se requieren soluciones. Va más lejos cuando afirma: Galicia ha controlado su déficit a lo largo de estos tres años y va a seguir haciéndolo. No es sencillo, exige disgustos y desgaste, pero es nuestra obligación ser responsables.

Don Alberto lanza un brindis al sol a favor de Galicia: No es el cuestionamiento de un modelo autonómico, sino que se señala ahí donde no se está cumpliendo con las responsabilidades. Galicia, que es Comunidad Autónoma, cumple. Tiene un déficit que es la mitad del déficit de la zona euro. A lo largo de los tres últimos años, Galicia ha reducido a la mitad su número de altos cargos, en un 90% los coches oficiales, en más de la mitad las empresas públicas y hemos buscado continuamente fórmulas de gestión más eficientes.

Esto nos ha permitido controlar el déficit y a la vez poder mantener prestaciones e incluso incrementarlas, creando más plazas públicas de residencias o guarderías, centros de salud o nuevos hospitales públicos, que en épocas de bonanza.

Ya ven los lectores que este orensano, que jamás se apeó del coche oficial, tiene las ideas muy claras. Al menos, las suyas.

Lo que opinen al respecto el grueso de los gallegos, esto ya es otro cantar.

 

NÚÑEZ FEIJÓO