Las lágrimas de San Lorenzo fueron para llorar

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NOCHES de agosto, noches despejadas, durante las que los aficionados a la astronomía disfrutan de las lágrimas de San Lorenzo. Los profesionales, como lo eran los Reyes Magos, contemplan el firmamento en busca de conjunciones de planetas. Como aquellas que profetizaba Leire Pajín como se iban a reunir Obama y ZP. Aquello era por un mes de junio, con el cielo más cubierto, menos estrellado, no tenía nada que ver con el de estos días en el que la vicepresidenta Carmen Calvo ha vuelto a avistar un alineamiento sideral y ha sacado el botafumeiro para bendecir a Pedro “La sonrisa” Sánchez por ser el artífice del acuerdo a seis bandas para repartirse a los inmigrantes del “Aquarius”. Pero ahí estaba el laico Macron, que ha dejado en evidencia a ambos al recordar que todo es producto de la cooperación europea. ¡Menudo telescopio tiene! 

Las lágrimas de San Lorenzo fueron para llorar