LOS LIBROS DE CUENTOS

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El libro de cuentas de la Diputación de Ourense es, según el órgano fiscalizador de la Unión Europea, un cuento.

Aquí, le han echado cuento a las cuentas y ahora no resisten la prueba del nueve.

Por ejemplo, el señor Conde, al que Feijóo pone de modelo ¿? no es un mal contador de cuentas con mucho cuento hasta que doña Hacienda hizo números y no salían las cuentas. A eso en algunos pueblos le llaman defraudar y un juez imputa esas cosas que, ¡vaya por Dios!, don Alberto pone de modelo como, en su día, defendió la firma de obras no ejecutadas, pues el fin justifica los medios... y los medios eran los euros que venían de las subvenciones europeas.

Ahora Europa hace cuentas, aparta los cuentos, y pone bajo la lupa a la Diputación de Ourense por si ha hecho más cuento que cuentas.

Vera usted, querido lector: los tíos de la Unión Europea ven indicios “fundados” de fraude en la Diputación ourensana, pues los fondos europeos para la puesta en marcha de las depuradoras, “cheiran que feden”. Tanto que, según BNG y PSOE, las depuradoras no depuran pese a los euros invertidos…

Y eso pinta mal, canta mucho, dicen en la oficina de investigación que, además, tienen puesto el ojo (más bien la sospecha) en la reforma de algunas estaciones de tren.

Naturalmente ni Baltar I ni su sucesor, Baltar II, saben nada de las cuentas y están dispuestos a contar lo que sea menester, que ya llevan mucho tiempo en ese asunto (la Diputación), que fue famosa por el número de funcionarios por metro cuadrado de pasillo o de porteros.

Y, nos recuerda Josito, está el cuento de Repsol, que empieza cuando el Gobierno español lo privatiza (o sea, lo vende a unos señores) y no pasa nada, pero ahora se monta todo un serial cuando quien lo privatiza es una señora con ancestros en A Fonsagrada.

En este país donde los gobiernos han vendido las joyas de la corona –y muy baratas, y casi siempre, a los amiguitos del alma–, o sea privatizadas, ahora echan humo en las tertulias (anda, parece un chiste, también privatizaron Tabacalera que daba pasta gansa al Estado) y nuestros políticos se llenan de ardor guerrero.

O sea, que hoy es el día de los libros de cuentas.

LOS LIBROS DE CUENTOS