Villancicos Fonseca

Presentado por Joaquín María García de Dios y repitiendo éxitos, se celebró en la iglesia de los Jesuitas el V de Concierto de Navidad Fonseca. Numerosos público para disfrutar los villancicos –esas composiciones profanas en su origen y hoy con textura religiosa– que hacen caminos navideños. Dignidad del trabajo, afán de perfección espíritu de servicio enhebran voces al logro de alcanzar cimas corales. Líderes musicales que arrastran con su ejemplo en la dirección polifónica de Daniel G. Artés y su grupo Sancta Maria Maris, o la superación temporal con más de cien años a hombros de El Eco, de Pedro Martínez Tapia; sin olvidar, por supuesto, la afirmación rotunda y voces blancas –amenazando quebrarse los solistas– de Pablo Carballido del Camino, de Catabile.

Primero actuaron los anfitriones: evocaciones religiosas del adviento, espiritual negro –el cielo es una pradera maravillosa– y tradicionales andaluces y uno vasco. Los aplausos obligaron a bisar con una canción inglesa. Casi todas las piezas arreglos del director titular, alegre, impactante y selectivo. Después, el testigo pasó al incombustible Eco con partituras de cinco regiones españolas –cántabra, andaluza, catalana, gallega y vasca–, caracol sonoro donde el inspirado director, Martínez Tapia, invitó al próximo concierto de la coral en la iglesia de San Nicolás.

Por último, Cantabile acuñó seis intervenciones con acentos gallegos y arreglos de Ramiro Cartelle y S. Pérez Bernal. Cerraron la jornada, tras entregarse recuerdos a varios colaboradores, los tres conjuntos, acompañados por órgano y dirigidos por el maestro Arlés, interpretando la pieza de Gordon Joung que repite 60 “aleluyas” y el conocidísimo “Adeste fidelis”. Destacamos, sobrenadando tan hermoso lago eufónico, la niebla “magis”, el magisterio que siempre pide mayor esfuerzo y ánimo “ad mejorem Dei gloriam”.

Villancicos Fonseca

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