POLICÍA CONTRA LOS BESOS ROBADOS

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El overbooking de corazones, de películas ñoñas y de mensajitos cursis seguro que les hizo darse cuenta de que el pasado domingo fue 14 de febrero, alias Día de los Enamorados. Siempre he creído que los días que tienen una fecha especial en el calendario es porque necesitan llamar la atención sobre algo, recuerdan una desgracia o están fatal de lo suyo. No tengo claro en cuál de los tres supuestos encaja San Valentín pero apostaría por que los que de verdad saben lo que es el amor no necesitan flores ni bombones a mediados de febrero para celebrarlo. El caso es que, además de los novios, empresas e instituciones también se empeñan en ponernos recordatorios y, para ello, ¿qué puede haber más romántico que las redes sociales? 
Eso debieron de pensar los responsables de redes sociales de la Policía Nacional, que pusieron en Twitter el siguiente mensaje: “Si te ‘roba’ un beso no es delito. Feliz San Valentín”. Los trols, que suelen estar especialmente aburridos los fines de semana, saltaron a la yugular de la community manager y empezaron a protestar porque entendían que animaba al acoso. La frase fue retuiteada más de 2.700 veces y fue marcada con “me gusta” por casi 2.500 usuarios pero, evidentemente, no fue del gusto de todos. Hasta Izquierda Unida afeó la conducta a los polis. Hubo otro tuit, más ñoño pero menos polémico, que iba en la misma línea: “Que el único robo en el que no tengamos que intervenir sea el de tu corazón”. Esta no provocó demasiadas reacciones, más allá de algún shock diabético por subida de azúcar, aunque demuestra cuál era la intención de estas frases.  
Es precisamente el tono irónico y divertido lo que ha hecho que la cuenta @policia tenga 2,1 millones de seguidores, yendo incluso por delante del FBI. No sé cómo Carlos Fernández, el primer community manager, que ahora trabaja para Iberdrola, fue capaz de convencer a los mandos de que el sentido del humor –el menos común de los sentidos– tenía cabida al hablar de algo tan delicado como crímenes y delitos pero lo cierto es que funcionó. Hubo momentos en los que la broma no fue entendida, como cuando explicó qué había que hacer para meter droga en un avión sin que te pillen o, sin ir más lejos, la de este domingo. 
No necesito explicar mi condición feminista, que he defendido en muchos artículos, pero creo que la diferencia entre la ironía y el acoso está clara para quienes quieren verla. Un beso robado suele producirse en un contexto en el que hay una atracción previa, una conversación y un coqueteo entre dos personas al que solo le falta que alguien se anime y dé el primer paso. En esta situación, solo sería acoso para las personas que no entienden un “no” y eso suele ir más en la intención que en el gesto en sí y ya hablaríamos de otra cosa. Para evitar equívocos, la Policía puso un segundo tuit aclaratorio, para que lo entendieran, incluso, los de IU: “Si TU amor te ‘roba’ un beso por sorpresa ¡Disfrútalo! Si alguien te roba un beso sin consentimiento #Denuncia”. Pero está claro que cuando se explica el chiste pierde toda la gracia. 
La polémica frase –que no especificaba género y por tanto era unisex, como las peluquerías de antes– de la Policía Nacional animaba a robar besos a ellas pero a ellos también, porque parece que las mujeres no pueden tomar la iniciativa. Y eso sí que resulta bastante machista. Es triste pedir pero más triste es que ya no se pueda robar... ni un beso. 

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