Y ahora llega el expolio del viento

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EL viento hace ondear las banderas, agita las cabelleras... incluso las trobas de heavymetalero del golfiño irmandiño Antón Sánchez. No hace falta que sea el patriótico nordés, cualquier brisilla pone en danza su melena. Siempre que no esté por medio el PP, porque hay que ver ¡hasta dónde llegan los peperos! ¡Expolian el viento! Lo llevan en la sangre; en cuanto hay negocio, allí están ellos. Que si un máster, que si una crema facial, que si una caja B, que si... Menos mal que tenemos a los anovados irmandiños para cuidarlos y alertarnos de que un parque eólico es una criatura satánica... ¡Expoliar el viento!, Manda chover n’abana. ¡Qué parvadas!

Y ahora llega el expolio del viento