Botan foguetes para celebrar una muerte

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MARK Sutton era galés, tenía 34 años y ha muerto en los Alpes franceses. Recorría en bicicleta la ruta de montaña de Super Morzine cuando un cazador lo confundió con un jabalí, le disparó y lo mató. No hubo lágrimas en casa de Sutton. Al revés, su hermana Katie estaba feliz: “Merecía que le disparasen como un animal, porque era un animal. Quiero que liberen al hombre que lo mató. La única pena es que murió muy rápido”. Amor fraterno se llama eso. A continuación confesó que la había violado más de cien veces. Katrina, su madre, tampoco lloró: “Era un monstruo”. Pues sí, debía de ser una buena pieza. FOTO: dos cazadores, tras abatir un jabalí | De Onís Safaris

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