Arteixo le saca los colores a Santiago

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El popular Carlos Calvelo, a quien sus conciudadanos elevaron de alcalde absoluto a alcalde absolutísimo –por algo sería, ¿no?– dándole trece de los 21 concejales de la corporación –antes tenía once–, conduce el municipio con firmeza y lo guió hacia el Arteixit, su salida del Consorcio As Mariñas, a través del denominado “procesiño”, que transcurrió sin incidentes de importancia. Tan ejemplar fue su desarrollo que el nombre de Calvelo llegó a sonar como el de un candidato a hacerse cargo de la negociación del Brexit. Al final no hubo nombramiento –así van las conversaciones–, pero Calvelo no perdió el optimismo. Es más, acaba de experimentar un subidón de los gordos, puesto que Arteixo ha desbancado a Santiago como tercer ayuntamiento por PIB en Galicia. Como para botar más foguetes que la noche de la quema de la fachada de la catedral. El coruñés que gobierna Compostela, Martiño “2.0” Noriega, debería botar lume por el descenso, pero como le da igual lo que ocurra en su ciudad a lo mejor ni se ha enterado todavía.

Arteixo le saca los colores a Santiago