Jolines con los jueces

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Les cuento lo que dicen otros y lo que vi: un bochorno, que desquició al personal”, que dijo uno. “Esto es un cachondeo .Siempre igual. Vaya tela”, apostilló otro.
Y tengo aparcadas otras expresiones por si se asoma al balcón con niños en horario infantil. Y es que antes, cuando un servidor se acercaba a esos prados,  a los jueces los vigilaban y si salían rana, a la nevera. 
También podían ser repudiados y se pasaban un mes sin paga. Les hablo, claro está, de los árbitros, jueces máximos en los partidos de futbol, ayudados por otros –que cobran menos– los jueces de línea, y asesorados todos por el VAR y un cuarto árbitro. 
Además está el colegio que los vigila  y ellos, pobres árbitros, tienen que aguantar los pitos e  insultos sobre su capacidad de procrear  y alusiones a la castidad de la familia. 
¿De los otros jueces? ¿Qué quieren que les diga? Me lo pensaré para otro día, que viene enseguida la derecha y te alista en el bando de los populistas, los separatistas, los castristas, los hinchas de Maduro o incluso cosas peores. 
Y ellos deben saber mucho de jueces, pues están con frecuencia en los juzgados: por el caso Gürtel,  la Púnica, el dinero negro, mordidas, las obras de Génova, etc. 
Y es que ¿recuerdan? un alcalde dijo un día que aquello era un cachondeo y ¡lo trincaron!, y otros que no eran partidarios de procesiones, tiranos (acuérdense del Tribunal de Orden Público, el TOP) y similares las pasaron canutas.  
Puedo repetir lo que dijeron desde varias asociaciones de jueces (a mí que me registren),  y por si acaso no repetiré lo que dice el respetable en el bar (ojalá fuera en el VAR) y algunas otras cosas que aparecen escritas por expertos y que, en realidad, vienen a decir eso de ¿quién vigila al vigilante?, puesto que al parecer –como en algunos otros casos de inviolables que ahora se discuten mucho– solo el Tribunal Supremo tiene la última palabra
Yo apostaba ya por el otro. El que acompaña al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, aunque ya me explicaron que en esta polémica que tiene encendida a la opinión pública y dividida a la opinión publicada, el órgano superior es el Tribunal Supremo tal como viene en los evangelios laicos que es la Constitución. 
Y por todo esto estoy viviendo en un sin vivir a la espera del resultado final.  En la tele dijeron: va a ser un empate. Un zurcido que cabreará a todos.

Jolines con los jueces