La apatía de las vacaciones

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EL festivo carnavalero ha quedado un poco pasado por agua. El concello ferrolano tampoco da una con la elección de los días felices para sus vecinos. Ya parece un mal endémico que persigue a todas las corporaciones el hecho de que cada vez que ordenan algo salga remojado y sin saneamiento. Esto del Entroido depende de como se vista el gobierno, que a la luz de tanto día libre y tampoco trabajo realizado va camino de empalmar una vacación con otra, pero siempre con el beneplácito del resto de los grupos, contagiados del sopor reinante. Los conciudadanos ya están deseosos que haya otro pleno extraordinario, pero que comience temprano para no estar hasta altas horas de la madrugada debatiendo sobre los problemas de la humanidad.

La apatía de las vacaciones