LA HERENCIA

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Rajoy, que confesó hace días no haber hecho nada de lo que prometió, volvió de nuevo a usar el retrovisor (pero para la media distancia) y así, tras catorce meses presidiendo el Gobierno, cargó la culpa sobre las espaldas de Zapatero, Rubalcaba y el socialismo. Lo que llama “la herencia”.

Y, señoras y señores, la herencia recibida por Rajoy y el PP ya está dilapidada. Se trata de los diez millones largos de votos que hace catorce meses, que parecen siglos, le dieron los ciudadanos. Y hoy, catorce meses después, el 82% de los ciudadanos le retiraron su confianza. Muchos militantes y/o simpatizantes de la derecha. Se calcula que alrededor de ocho millones de aquellos diez le han hecho la peineta. Le piden que se marche.

La herencia que recibió Rajoy, en su casa, se llama Bárcenas y antes fue Naseiro. Se llama Camps, Mata, Crespo, Sepúlveda y, como le recuerda el “Post”, los más de trescientos militantes de su partido implicados en turbios asuntos.

Además la obligación de Rajoy, de eso trata repasar el estado de la nación, era hacer cuentas de su trabajo durante estos catorce meses. Desde el día en que nos prometió alegría, trabajo, el maná… y nos trajo el IVA, los recortes en educación y sanidad. El empobrecimiento de los trabajadores y el aumento de colas en los comedores sociales, ante las oficinas del paro. La España de hoy es la que tiene que elegir entre cenar todos los días de la semana o comprar los medicamentos que necesita. La España de hoy cuenta por docenas las víctimas (muertos y enterrados) de los desahucios… y por miles los emigrantes.

Y ¿qué me cuentan de a historia de Rajoy?: Por dos veces el Gobierno al que pertenecía congeló el sueldo de los funcionarios. Fue su Gobierno el culpable de la burbuja urbanística, por poner dos ejemplos que aún pueden “verse” si se usa el retrovisor, ese aparato que usa la derecha cada vez que ejerce el poder.

Hubo un tiempo en el que los malos formaban el poderoso ejército judeo-masónico. Después los adversarios no podían estar en la calle (la calle era suya; de Fraga?) y más tarde –antes de que descubriéramos que el infierno estaba aquí abajo– los enemigos acosaban la reserva espiritual de occidente.

Ahora el cielo está en el año 2015. Mientras, con Rajoy, estamos pasando un verdadero infierno.

LA HERENCIA