SIGNO DEL ZORRO

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No les hablo de la película, sino de la política. Creo cierto que, para ser hombre político hay que ser algo zorro, bastante zorro, muy zorro, o un zorrón (hablo como si fuera Esopo), y en proporción al cargo que ocupen.
Y hay que serlo para saber contestar, contestar lo que les salga de allí, o no contestar, a periodistas y antagonistas políticos. A aquellos que les puedan ofrecer algo a cambio de algo, o a quienes ellos pidan algo a cambio de algo, sean los interlocutores quienes sean.
Esa es la experiencia que he aprendido al respecto al contemplar el discurrir cotidiano de la vida política, desde que tengo uso de razón política. Imagino que algunos de ustedes coincidirán conmigo, y otros no; lo cual me parece de los más razonable.
Lo mismo pienso en el caso de la mujer política. Y les largo todo este rollo para llegar a una conclusión. La mejor que conozco en su en su caso es: Esperanza Aguirre. Dicho con el máximo respeto.

SIGNO DEL ZORRO