Los bienes de Meirás se quedan donde están

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Malos tiempos para los Franco. Tienen que devolver al Estado el pazo que nunca debió dejar de ser del pueblo y no se llevan ni un pellizco por dejar los bienes dentro del inmueble. La jueza encargada del caso ha dejado claro que los herederos del dictador únicamente pueden sacar de Meirás los objetos “de estricto uso personal o que, por sus características, nada aporten a la significación del pazo como Bien de Interés Cultural”. Y no vale decir que las estatuas de Abraham e Isaac son como un peluche para dormir o que usan los tapices a modo de batamanta. Y por supuesto, ni hablar de esa compensación económica que buscaban a cambio de la generosidad de dejar en su sitio lo que está por ver si es o no suyo.

Los bienes de Meirás se quedan donde están