Casi todos somos iguales ante la ley

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Cuando la fiscalía anunció mano dura contra quienes okupan casas, medio país respiró un poco más tranquilo. Luego llegaron los sindicatos policiales y denunciaron que las instrucciones eran poco menos que papel mojado, ya que no se acompañaron de una ley que garantice la legalidad de la actuación, con lo cual, el daño puede ser peor. Y, ahora, ha llegado la rebaja. Aquellos que okupen edificios de bancos y empresas tendrán más posibilidades de que nadie les toque las narices y los pongan de patitas en la calle. Es decir, que todos somos iguales ante la ley a no ser que no seas persona física, entonces se supone que eres un usurero usurpador de almas y te mereces todo aquello que te pase.

Casi todos somos iguales ante la ley