Televisión con mordaza

|

Si usted, querido español que paga impuestos, desea enterarse por medio de la televisión de lo que pasa a diario en esta piel de toro, no se le ocurra conectar con la primera cadena, llamada estatal, generalista, amordazada o como usted quiera.
Tendrá que acudir a los canales 4 o 6 para saber noticias fiables y de primera mano. ¿Ejemplos? A montones, pero he aquí dos del mismo día, que sirven para ilustrar las desfeitas que llevan a cabo nuestros informadores de la primera cadena, aunque, en honor a la verdad, cabe decir que frecuentemente ponen cara de no creerse lo que están leyendo, o, lo que es peor, ofrecen un semblante como el de aquel que dice: “¡Vaya tongo!”.
Me explico en aquella “marítima” jornada en que el Congreso de los Diputados se “ahogó” por unas infames goteras, que más que goteras parecían cataratas, en la tribuna de invitados sentaba sus reales un nutrido grupo de diputados japoneses que no daban crédito, reían con ironía fina y sacaban fotos sin cesar con sus ultramodernos aparatos.
De tan superridícula situación, así como de la presencia festiva y jovial de los nipones, dieron ajustada información gráfica y literaria todas las cadenas de televisión de España, a excepción de la estatal. Para ella, los japonesitos no estaban, ni se les esperaba. O sea: tremendo fraude para el pagano televidente.
Pero hay más: ese mismo día, todas la cadenas no estatales dieron cumplida referencia de las declaraciones de una tal princesa Corina, en relación con el Rey –que ese mismo día tropezaba y no se “esnafraba” gracias a los brazos poderosos de dos militares–, declaraciones enjundiosas, importantes, periodísticas y hasta un tato chuscas.
Pues bien (digo: pues mal), la cadena 1 –estatal, pero de usted y mía– ni una puñetera línea, ni un triste fotograma, ni la más ligera alusión. Es decir: nuevo fraude a los españoles. ¡Y luego quieren vender la marca España!
Manda narices.

Televisión con mordaza