LO SIENTO

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Vaya por delante que no siento nada lo del Rey. Me refiero a la caza de paquidermos. Y si él lo siente, allá él. Lo que sí siento es lo del elemento que dijo “el copago del medicamentazo vale lo que cuatro cafés al mes”. Hace falta ser imbécil con turbo para no darse cuenta del desprecio que significa la frase hacia aquellos que no pueden tomarse un solo café al mes, porque lo poco que tienen deben emplearlo para administrar su miseria, y tratan de poder comer algo cada día.

Seguro que José Ignacio Echániz, secretario nacional de Sanidad y Asuntos Sociales, del pepé, autor de la frasecita, no tiene estrecheces económicas ni tiene por qué renunciar a los cafés que se tome cada día. Y si no toma café, lo que pueda tomar. ¡Lástima!, tome lo que tome, no le sirva de laxante. Lo que también siento, es que, un elemento como este, sea servidor público –un decir– que vive de los Presupuestos del Estado y quizá tiene otro sueldo de su partido.

Aparte la frase del pollo ese, ya me dirán cómo carajo van a cobrar los potingues acorde a la renta de cada cual. Esos datos son de carácter privado, y su divulgación a las farmacias sería un flagrante incumplimiento de lo establecido en la Ley de Protección de Datos de Carácter Personal. Quizá argallar un sistema para no incumplirla lleve a gastar más pasta de la que pretenden ahorrar. Claro que, para solucionar el asunto, el Gobierno cuenta con la ayuda de lumbreras como el nacho de la frase.

LO SIENTO