Un plantón bendito a dos alcaldesas

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UNA representación de la Liga de Ciudades Rebeldes, encabezada por la poliédrica Ada Colau y la abuela Carmena, que contaban con los alcaldes de Zaragoza y de Valencia como pinches, se fue de bolo el pasado fin de semana a la Santa Sede para participar en la conferencia “Europa: los refugiados son nuestros hermanos”, organizada por la Academia Pontificia de las Ciencias. Estaba previsto que la fiesta concluyese con una audiencia del papa Francisco a la delegación española, pero su santidad se esfumó a la hora fijada para la reunión y las alcaldesas y sus monaguillos se quedaron sin foto. Buscar una ocupación más interesante que charlar con los cuatro tampoco es muy difícil.

Un plantón bendito a dos alcaldesas