La feria más dulce

|

Que en los tiempos que corren haya empresarios que decidan invertir su dinero y su tiempo en generar actividades que dinamicen el comercio y la economía locales es muy de agradecer. Es el caso de Leandra Varela e Iván Villamisar, las dos personas responsables de que la feria de repostería artística Think in Cakes lleve ya dos ediciones en Expocoruña.
El primer año, llevados de la novedad, todos alabaron la iniciativa y quisieron participar, pero la experiencia me ha demostrado que lo difícil no es sacar a la calle el primer número de un periódico: lo difícil es hacer el número dos.
Con el sector de la repostería atravesando un mal momento, que ha obligado a muchas de las tiendas a cerrar sus puertas y que castiga a las demás con unas ventas muy bajas, tiene aún más mérito que Leandra e Iván quisieran volver a arriesgarse, ya sin las socias con las que contaban en la primera edición, y organizar una segunda. Luego, cada uno hablará de la feria según le vaya en ella y siempre habrá quien crea que las cosas se podían haber hecho mejor, pero nadie puede poner en duda el trabajo y el cariño que hay detrás.  
Think in Cakes ha salido adelante por su tenacidad, que les llevó a contar, un año más, con los mejores profesionales del mundo en el sector, algunos de los cuales visitaban no solo España, sino Europa, por vez primera. Es el caso de Mike McCarey, un auténtico escultor de tartas, cuya lista de espera en su obrador de Estados Unidos es de más de tres años. Y también se notan sus ganas de innovar y ofrecer cosas distintas.
El show en vivo en el que se construía una tarta gigante de la Torre de Hércules fue un auténtico éxito, en el que se pudo comprobar, sin trampa ni cartón, la maestría de las reposteras que participaron en el reto: 30 kilos de chocolate, 15 kilos de fresas y 60 kilos de bizcocho para crear un faro que, salvo en el tamaño y en la falta de luz, apenas podía distinguirse del original. Hasta incluyeron la rosa de los vientos y la caracola, junto con las rocas y el mar que rodean a la Torre, todo ello comestible y muy bueno, vistos los comentarios de las cerca de mil personas que pudieron probarla. Picasso hablaba en su niñez coruñesa de la Torre de Caramelo y Think in Cakes la hizo realidad con bizcocho de chocolate y pasta de azúcar. 

La feria más dulce