La seria y los divertidos

|

ANA Pontón, el rostro humano del Beneguai, andaba de manifa en el hospital de Vilagarcía, que viste más que andar brincando por los muros del pazo de Meirás, pero también es mucho más aburrido, pues la toma del palacio de verano de Franco –pregunta inocente: ¿se sentiría un okupa durante la temporadita que cada año pasaba en él? Difícil, porque también okupó durante cuarenta años el poder y nunca se sintió deslegitimado– tuvo sus momentos realmente graciosos. Divertido fue cuando uno de los guardias civiles que llegaron al rescate le preguntó a uno de los bloqueiros, orondo él, cómo había sido capaz de saltar la tapia. Ambos se rieron. Más hilarante fue el comentario de uno de los vecinos de la zona: “Por el carallo iban a saltar el muro si estuviese la Guardia Mora”; esa misma que vale de argumento a la Fundación Francisco Franco para asegurar que el general no era racista. También solo faltaba que con la cantidad de cosas que era, fuese además racista... Ana Pontón se lo perdió por seria.

La seria y los divertidos