El mal olor de la Gurtel

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CRESPO, Correa y El Bigotes tenían pasta para comprar toda la colonia que quisieran. Si tenían para comprar un Jaguar y regalárselo al marido de Ana Mato, no iban a tener para comprar todo el perfume que les diese la gana. A un juez le dio en la nariz que algo olía mal, montó la operación Gurtel y ¡vaya si cheiraba aquello! ¡Peor que Bens en sus mejores tiempos! Y en el juzgado sigue fedendo, tanto que Crespo y El Bigotes han pedido el traslado a la prisión de Soto del Real, porque en la de Valdemoro no pueden ducharse antes de ir a cada sesión del juicio, ya que los baños colectivos abren después de que ellos hayan partido hacia su cita con el tribunal. Vamos, que el mal olor que desprenden ahora es de otro tipo.

El mal olor de la Gurtel