No es no si hablamos de confinar

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no nos pongamos pesados, que no nos van a confinar. Por qué es algo que se nos escapa y que probablemente nunca nos cuenten, pero parece más una cuestión de cabezonería que una decisión estratégica. Fernando, te he dicho que no confino y no confino. Eso, y que igual no nos podemos permitir como país las consecuencias económicas. Las humanas se ve que sí; como castigo por nuestra mala cabeza, por ejemplo. Lo de pagar justos por pecadores es un clásico. Pero no todo está perdido, parece que el Gobierno está más receptivo a crear un marco legal para que las comunidades puedan modificar los toques de queda. Y mandar a todo el mundo a casa a las ocho evita las quedadas después del trabajo y las cenas en casa ajena, algo es algo. Eso sí, primero quieren asegurarse las garantías jurídicas para no atentar contra derechos fundamentales. Esperemos que los trámites vayan por la vía exprés.

No es no si hablamos de confinar