LIMPIAR LA CALLE DE MENDIGOS

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Doña Esperanza Aguirre, candidata a la alcaldía de Madrid, sobresale por su pérdida del control verbal y del sentido de la realidad casi siempre que le ponen delante un micrófono. La semana pasada en una reunión con empresarios del sector turístico lanzó la idea de echar a los sin techo de las calles del centro de la capital para evitar que su presencia y “sus cartones” espanten a los turistas y perjudiquen a esta actividad económica.
Aguirre ha prometido “estudiar a fondo por qué está permitido ahora vivir en la calle cuando antes venía el Samur social, ofrecía a las personas que dormían en la calle ir al albergue y si no querían ir las llevaban, las hacía no sé qué, supongo que una valoración sanitaria, y después se limpiaba toda la zona”.
Según los últimos datos, en Madrid hay 1.905 personas sin hogar de las que 764 duermen al raso en parques, portales, cajeros…. Su media de edad es de 45 años y llegaron a esta situación por causas diversas, la más importante de las cuales es la falta de trabajo.
La idea de “limpiar la calle” por las noches no es nueva. Cuando era alcalde Ruiz Gallardón pidió abrir un debate sobre los usos de la vía pública. De entrada quería “contar con una ley estatal que establezca que, cuando hay recursos públicos, la policía municipal pueda trasladar a los sin techo a los albergues”, decía en 2011. Ahora, la candidata a sucederle en la alcaldía recupera esa idea, pero no para atender mejor a las personas sin techo desde el departamento de servicios sociales, sino para evitar que dañen la imagen de la ciudad. Su plan contradice la opinión de eminentes juristas que sostienen que dormir en la calle no es un delito.
El mismo día que Aguirre mostraba su perfil de dirigente político sin sentimientos ante tanta tragedia como hay tras las personas sin hogar, Forges publicaba una viñeta en la que un político dice a su pareja: “Me voy a la sede del partido, porque tenemos un máster de frases gilipollas para cabrear a posibles votantes”.
Las frases de Aguirre no solo cabrean, sino que ofenden a muchos de sus posibles votantes y a toda la gente sensible -alguien debería decirle que su tiempo político ha pasado- , aún después de que suavizara algo su postura después de las críticas recibidas. El problema de los sin techo no se soluciona expulsándolos fríamente del centro de Madrid, sino con medidas que los saquen de la pobreza y de la exclusión social para que puedan empezar a rehacer sus vidas.

LIMPIAR LA CALLE DE MENDIGOS