DESPLOME

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Que quieren que les diga. Esto de la vivienda se desploma. Pero ¿es que hay algo en España que no se desplome? Ya se sabe que los primeros meses de cada año suelen ser amos para la compraventa de viviendas. Eso es lo que dicen los expertos.

Pero la realidad del mercado inmobiliario español es que, durante el último año, no ha habido meses buenos y malos. Todos han sido malos. La última estadística del INE asegura que con el desplome interanual del 31,8% (hasta las 30.745) en la venta de viviendas registrada hasta la fecha, el sector encadena ya un año de caídas.

Aunque los datos que emplea el INE para elaborar su estadística son los del registro de la propiedad, por lo que corresponden a operaciones cerradas en enero o febrero, constatan que las medidas articuladas por el gobierno para insuflar oxigeno al sector y que fueron anunciadas en tiempo y forma, no han tenido aún efecto. Ni la prórroga durante 2012 del IVA súper reducido del 4% para vivienda nueva ni la recuperación de la desgravación para la compra de la casa habitual han impulsado las moribundas compraventas. La elevada tasa de desempleo y el retroceso del poder adquisitivo de los españoles siguen estrangulando la demanda.

El único dato medio positivo que se puede entresacar de la estadística del INE es que el retroceso, con respecto a enero apenas fue del 7,1 por ciento, lo que podría indicar alguna débil estabilización.

Hay que añadir que el precio medio de la vivienda cerró en marzo con un descenso del 11,5 por ciento respecto al mismo mes de 2011, con lo que acumula un ajuste del 28,6% desde 2007, ejercicio previo a la crisis.

La caída más acusada se localiza en la costa mediterránea, done el precio de los pisos se ha desplomado un 34,9% desde que estalló el “boom” inmobiliario. Sólo en el último año disminuyó un 10,8%.

Después se sitúan las capitales y las grandes ciudades. Por lo que respecta a Galicia, seguimos –como en casi todo- en la zona templada, si bien en Vigo y en La Coruña en un hecho contrastado que el mercado inmobiliario está prácticamente parado.

Y a los testimonios de las propias agencias inmobiliarias me remito: Un treinta por ciento de ellas han tenido que cerrar.

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