Serigrafías de Mariano Durante

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La Fundación CIEC de Betanzos ofrece una muestra de serigrafías (grabados realizados sobre pantalla de seda) de Mariano Durante (Buenos Aires, 1964),  que se inició en el mundo de la gráfica con sus padres y en ella trabaja desde los 16 años. Desde 1977 reside en España y, en los últimos diez años, viene impartiendo talleres de serigrafía en el Ciec; actualmente dirige su propio taller  de serigrafía en Malasaña y otro de grabado en Utande (Guadalajara).La muestra de Betanzos lleva por título “Irregularidades”, que él define como  “propuesta de gestión gráfica de desequilibrio” y como “relación entre elementos pseudo-geométricos y el color”. 

Efectivamente, la geometría, con  dos de sus figuras principales: el cuadrado y en círculo está en la base de sus composiciones, pero sirviendo de espacio a pequeñas formas de  rectángulos y cuadrados y ondulantes óvalos que se repiten, con ligeras variantes, en constante permutación y cambio o como él aclara “afectados por situaciones reales -no- reales”. Esta paradoja se explica, porque, si bien la geometría está en la base, (como lo está en la cristalografía y en el fondo en toda la materia, al menos en sus estructuras profundas) los movimientos de la vida la distorsionan y la cambian continuamente. Así podemos observar que los elementos compositivos, algunos de los cuales pueden recordar semillas, gruesos granos de arena y desde luego las formas seriadas de la biología, entre otras, ofrecen una óptica llena de cambios, un tanto en la línea del op art o arte óptico; pues, como en este, se trata de secuencias rítmicas, pero cuya  primera visión de aparente regularidad  aparece, en lecturas más atentas, continuamente quebrada o rota por leves cambios; a ello contribuyen también los diferentes juegos de lleno y de vacío, las alternancias cromáticas, los tamaños de la imagen, las leves diferencias en los contornos y perfiles de la misma forma repetida y su disposición espacial. Todo ello produce un  efecto vibratorio, en el que juegan un importantísimo papel los contrastes de colores puros: rojo-verde, amarillo –naranja, azul-rojo, azul-naranja–, que el ojo combina produciendo efectos secundarios de mezcla, como el morado que resulta de las combinaciones  complementarias de rojo y azul. 

Otro efecto óptico es el de tercera dimensión o de volumen, sobre todo en las configuraciones circulares, que devienen esferas por la disposición de las formas gráficas en bandas que van disminuyendo de tamaño hacia los bordes. Para la inercia visual del ojo humano, la entelequia está servida: el espacio se agita en falsas profundidades y perspectivas y en un cinetismo o una dinámica arquitectónica que es fruto solamente del arte combinatorio, de la interacción de los grafismos repetidos y de los juegos de color. Si los fundadores del op art se basaban en formas matemáticamente reguladas, M. Durante ofrece un giro nuevo con sus “Irregularidades” de “fondo y forma permutables” –según dice–, con las que apunta  claramente a las ilusiones ópticas de la mirada humana.

Serigrafías de Mariano Durante