UNA SOLUCIÓN JUSTA

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La polémica que provocó en su día la ITV de las básculas de las plazas de abastos, por fin, ha quedado resuelta. Los vendedores de los mercados no se oponían a la revisión, pero consideraban que su coste (50 euros más IVA) era desmesurado en un momento de crisis como el actual, en el que cualquier gasto extraordinario puede acabar destrozando una economía. Ahora será la Xunta la que asuma el importe de la inspección, que servirá para reforzar la confianza de los consumidores en los placeros, lo que lógicamente tendrá como consecuencia un aumento del número de clientes que acuden a los mercados.

UNA SOLUCIÓN JUSTA