Sed de éxitos

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Todo el mundo tiene su filosofía. Vocación profunda por lo que anhela hacer aunque la vida no se lo conceda. Pero algunas veces los hombres protestan y reclaman a los mismos dioses. Como ha sucedido con esos magníficos actores –showmen de pura raza– que son Luis Iglesia B. y Xavier Deive, referencia obligada de perfección si aludimos al teatro como arte o a la escena gallega en concreto. Desde siempre les han colgado roles de facinerosos, granujas, narcotraficantes. Recordemos la serie televisiva “Matalobos” o la pieza dramática “Gaivotas subterráneas” y triunfos consiguientes.
Pues ahora, hartos de tanta ignominia, cansados de ser los malos de la película –¡ya está bien, hombre!– demuestran que tienen corazón y lo miman con amoroso cuidado. Así se han presentado con “Culturactiva” en el Fórum Metropolitano, ciclo sin numerar.
Media entrada solamente, pero conviene recordar que en ese horario el Deportivo jugaba una final contra el Villarreal y la fecha abría largo túnel para disfrutar “Sede de mal”. A cuerpo limpio. Con sus guitarras. Rodeados de telones negros y apoyados en texto de los comparecientes y de Carlos Santiago. Música firmada por Anxo Graña y las doce cuerdas que animan el lado oscuro de la vida. Espíritus angelicales buscando sinónimos paralelos: enseñanzas bíblicas que sobrecogen, hechos históricos, burguesía, capitalismo, marxismo. Un totum revolutum que nos comprime y acelera irresistible.
Protagonistas de una pieza. Teatro vivo. Alucinante. Que atrae seductor. Humor, grandeza dramática, música en vivo interpretada y cantada a base de blues, rock and roll y otras versiones “a galega” que hacen las delicias del público. Espectáculo dosificado, determinante, cronometrado para quedar con muy buen sabor de boca y desear una delicadísima prolongación...

Sed de éxitos